domingo, 16 de octubre de 2011

El Partido de Acción Regional (PARE) creado por disidentes del PRI, se integra al movimiento regionalista AIRE.


Con una declaración pública firmada por su presidente, el ex radical Luís Carreño Pino y su secretario general y ex subsecretario nacional del PRI, Víctor Marchant Vergara, el partido de acción regional, PARE, fundado por abogados y ex parlamentarios como Samuel Venegas de San Antonio, ha resuelto integrarse al partido en formación aire. La decisión fue tomada después de consultar a miembros del pare en 9 regiones del país y constatar coincidencias programáticas con la alianza independiente regionalista. De esta forma y a pesar de haber terminado para su presentación al Servel una escritura que lo acreditaba como partido en formación, el pare ha resuelto acoger el llamado de unidad formulado por los regionalistas de aire y sumar fuerzas para construir juntos lo que llaman “una alternativa a los políticos tradicionales, distinto de la concertación, el PC, la derecha y el PRO”.
 La integración del pare al movimiento regionalista, que se encuentra en proceso de revisión de firmas correspondientes a 4 regiones del sur en el Servel; los acuerdos logrados con el mundo cristiano a través de importantes obispos para presentar candidatos evangélicos en la próxima elección municipal, permitirá a los regionalistas presentar listas completas de candidatos en, a lo menos, 12 regiones del país, entre las que se cuentan, junto a las del sur, la Metropolitanala Quinta, Octava y Tarapacá, cubriendo con ello el 80% de la población electoral del país.

Alejandra Urquieta Cespedes
Periodista

miércoles, 5 de octubre de 2011

Movimientos sociales ciudadanos emergentes y las Regiones

Kleber Castro Barriga
Presidente AIRE VIII región del Bio Bío

Estamos ante una realidad cambiante, dinámica, evolutiva. Desde la antigüedad de las sociedades se han producido cambios  en los sistemas políticos. Chile con su clase directiva política suele seguir los postulados internacionales para estar de acuerdo a las tendencias mundialistas, careciendo de una estructura política genuinamente popular y de base zonal, es decir, que represente nuestra realidad chilena, regional, local y sectorial económica,  poniendo atención y énfasis  en nuestro medio, en nuestras comunidades, es decir en nuestras ciudades y pueblos, en nuestra identidad, la realidad regional y chilena.. Siempre se han seguido posturas y doctrinas internacionalistas transitando entre izquierdas y derechas que son términos que en la practica no significan nada, ya que el modelo económico triunfante es el libre mercado absolutista que produce grandes inequidades sociales, postergación  y paìses dominantes de primer orden y  otros de tercer orden dentro de los que se encuentra Chile siendo tan rico en recursos naturales de todo tipo de los que solo se benefician en su mayor parte empresas trasnacionales o empresarios sinvergüenzas.
 Ya se ha escrito sobre las dictaduras de los partidos políticos y sus estructuras anacrónicas sus clases sociales y familias entronizadas en los altos cargos diciéndose representantes del pueblo y haciendo negocios a destajo dentro de los que participan personeros de todas las colectividades polìticas desde la derecha más libre mercadista hasta los marxistas más extremos.
 Ante esto la lección ciudadana Regionalista en Magallanes y los movimientos sociales de base en estos últimos tiempos es muy potente, base y semillero de un movimiento polìtico emergente del cual se verán frutos que esperamos que cambien la estructura de la política chilena que ya da señales de desgaste que se ven en la baja aprobación  en las encuestas aplicadas en la cidadanìa, que muestran la desaprobación de las cùpulas de los pactos y alianzas polìticas que se han repartido el poder a destajo desde hace dècadas.
 Es tiempo de la ciudadanìa organizada, es tiempo del Regionalismo y localismo, de los independientes, de las personas que representan a su sector, a su zona. Es de mal gusto ver a Diputados, Senadores y Alcaldes  con domicilio en Santiago u otras comunas ocupando cargos como representantes en nuestro congreso nacional o alcaldías, de zonas que ni siquiera conocen, en las cuales no han vivido, no han , ni menos han tomado un vìnculo que lo da el vivir entre su gente, economía, cultura zonal y local.
 Por eso los movimientos ciudadanos, los movimientos estudiantiles, las protestas por decisiones gubernamentales, las organizaciones de consumidores en las que participamos  unidos son la nueva forma de hacer política, la nueva respuesta, en donde vamos a discutir los problemas de nuestras comunidades, nosotros los ciudadanos de nuestra comuna y regiòn, con representantes y voceros que obedezcan a nuestra voz en conjunto a su pueblo y teniendo siempre clara nuestra identidad local y regional, con libre pensamiento, con criterio y fuera de logias partidistas de carácter dictatorial lideradas por Santiago, consultando a la comunidad a través de plebiscitos poniendo en practica plenamente los principios fundacionales de una verdadera Democracia Representativa con bases populares, en que todos tenemos voz y voto a conciencia y libre de apremios. Es tiempo de los ciudadanos, de las personas, del pueblo independiente y organizado con bases regionales y locales. Esta es la nueva Revolución de los derechos  y movimientos ciudadanos con base popular teniendo como ideología el amor a nuestro país y Regiones.

Regionalistas logran inscribir partido aire y marcan diferencia con políticos tradicionales



Convencidos de que serán capaces de levantar una alternativa a la derecha y la concertación, sin contaminarse con quienes denominan “políticos tradicionales”, los regionalistas, agrupados en el partido en formación aire, tienen prácticamente terminado el trabajo de reunir firmas en tres regiones del sur, lo que le permitirá ser un partido legalmente constituido, después de lo cual y antes de fin de año, dice su presidente, esperan completar las regiones novena de La Araucanía, Quinta de Valparaíso y las 4 del norte que hace 8 años dieron origen al PRI y cuyos fundadores registran domicilio político en aire.
 Para lograr exitosamente su trabajo, en los últimos 12 meses se preocuparon de contactar numerosos pastores evangélicos, con quienes organizaron lo que denominan aire cristiano, que preside a nivel nacional el obispo Rufino Pérez  de Valparaíso, quienes han sido parte fundamental de su trabajo. En torno a 10 puntos programáticos que su página Web define como “decálogo”, aire se ha constituido en factor de unidad del regionalismo y amplios sectores cristianos, logrando atraer a sus filas a numerosas personas y grupos que, por diversos motivos, se encontraban distantes. Hoy, además de los evangélicos, se ha integrado formalmente el partido de acción regionalista (PARE) que con su líder en Valdivia, Ramón Mansilla, además de Viento Sur, vienen a reforzar el trabajo de este movimiento que debuta en sociedad con un masivo acto en el Fortín Prat de Valparaíso el 7 de octubre próximo, donde, con el notario Tavolari presente para registrar firmas de adhesión, darán a conocer su propuesta de país, rol de los grupos que lo integran y la directiva nacional del movimiento, que tendrá como tarea constituirse en el resto de las regiones, dar a conocer sus fundamentos y  buscar candidatos a concejales y alcaldes, además de echar las bases para las próximas elecciones parlamentarias y el nombre del candidato presidencial que, representando al regionalismo, tendrá la misión de enfrentar a los candidatos del sistema el año 2013.
  Claramente los regionalistas, en un trabajo paciente y silencioso, han logrado tejer una estructura que hoy tiene presencia en todo el país, buscando posesionarse como alternativa a los bloques existentes, marcando diferencias con ellos y, tal como el movimiento estudiantil, dar testimonio en su práctica diaria que son un movimiento transversal y democrático, abierto a todas las personas y expresiones sociales, culturales, religiosas y políticas que comparten su propuesta. El lema de aire es Chile somos todos, agregando que luchan por la unidad nacional, con participación ciudadana y justicia social. Esto es lo que une a este movimiento que, con la bandera del regionalismo, afirma que llega para quedarse y dar que hablar en la política chilena.

DECALOGO REGIONALISTA


1.-  Creación de parlamentos regionales, con participación de organizaciones sociales, religiosas, culturales, étnicas y minorías excluidas, para enfrentar y resolver  temas de su región.
2.- Defensa del medio ambiente, el patrimonio cultural y los animales, donde participen organizaciones ciudadanas, ambientalistas, culturales y animalistas.
 3.- Termino del lucro y responsabilidad del estado en educación,con participación de representantes del gobierno, estudiantes y profesores. 
4.-  Reforma al sistema público de salud, con participación de organizaciones gremiales y sindicales del sector.
5.- Reforma tributaria para que los impuestos generados por el Mar, Minerales y el Agro, favorezca la región y a la gente de donde se produce la riqueza.
6.- Corrección del modelo económico, con creación de cooperativas y sistema autogestionario de producción, donde participa el estado y los trabajadores.
7.- Cambio del sistema electoral Binominal por uno proporcional.Elecciones complementarias para reemplazar parlamentarios o alcaldes que renuncian o fallecen. Elección directa de  Intendentes y gobernadores
8.-  Reforma Constitucional para que asuntos de interés nacional sean resueltos por la ciudadanía a través de plebiscito, lo que permite resolver temas valóricos, habitacionales, deudas universitarias, D. Humanos y ambientales  no enfrentados por gobiernos de la concertación y la derecha, lo que permite  una mejor calidad de vida, cerrar heridas del pasado y construir, con unidad nacional, participación popular y justicia social, la patria justa y buena que los regionalistas proponemos a los hombres y mujeres de Chile.
9.- Creación de secretaria anticorrupción, para investigar, sin intervención de políticos, los fraudes que se cometan en la administración pública o cualquier parte donde se afecten los intereses del estado chileno, como también la investigación de promesas electorales formuladas por candidatos al parlamento, municipios o presidencia de la república que, al comprobarse su incumplimiento, podrán ser denunciados y  formalizados ante la justicia. 
10.- Reafirmar nuestra política internacional soberana, que condena cualquier forma de imperialismo, rechaza la ingerencia extranjera en nuestros asuntos internos y es solidaria con los países donde se atropelle su soberanía y las grandes potencias no respetan la autodeterminación de los pueblos.

martes, 4 de octubre de 2011

DECLARACION DE PRINCIPIOS


AIRE es un partido cuyos integrantes provienen del mundo regionalista, laico, humanista y cristiano, que han resuelto unirse en torno a valores y principios para luchar por la defensa de la familia, la unidad nacional, la regionalización, la justicia social y el medio ambiente. Representar y defender las demandas de los trabajadores, el mundo cristiano, pensionados, jóvenes, mujeres, estudiantes y adultos mayores para construir un país con iguales derechos para todos, quienes deben sentirse parte y miembros activos de una sociedad que, a través de los mecanismos del estado, les garantiza, sin exclusión alguna, participación en lo político e igualdad en lo social.
 El objetivo de AIRE es construir una patria justa, que opta por la vida, el futuro que une y no el pasado que divide, donde el beneficio del desarrollo económico llega a todas las personas por igual, promoviendo, desde el partido, una democracia participativa, en la cual las organizaciones sociales, políticas, religiosas, culturales y  gremiales son consideradas y participan en los asuntos que les compete.
 AIRE plantea una política internacional independiente, que condena  cualquier forma de dictadura y rechaza todo tipo de ingerencia extranjera, política o militar, en nuestro país o cualquier lugar del mundo donde se amenace la libre y soberana autodeterminación de los pueblos.
 Aire propone una democracia participativa, un sistema electoral proporcional y una economía solidaria, donde las regiones elijan sus autoridades y las minorías tienen derecho a estar representadas en todas las instancias del Estado. Los regionalistas queremos un país sin exclusiones, con unidad nacional, participación popular y justicia social.